martes, 24 de enero de 2012

capítulo 6


Eran las 23:48.Paula ya estaba llegando al gimnasio.Peter estaba llegando también.Cuando ella llego no había nadie allí.Esperó unos minutos, impaciente.Miraba una y otra vez su celular, calculando la hora para asegurarse de que estaba bien.Miró varias veces el cartel en el que decía el nombre de la calle, y luego el del gimnasio para confirmar que estaba en el lugar correcto.Y no, no había error.Estaba en el lugar indicado, a la hora indicada.Luego de haber esperado casi veinticinco minutos, ya cansada de estar ahí y que Pedro no fuera al encuentro, decidió volver a su casa.Comenzó a caminar tranquila.Hacía frío, estaba oscuro y le daba miedo estar sola en la calle a esa hora.Ya había caminado poco más de una cuadra cuando sintió que no estaba sola.Miró hacia atrás disimuladamente y vio que alguien se acercaba a ella corriendo.Asustada, sin poder reaccionar de otra forma, se echó a correr.Después de correr casi una cuadra y media, esa persona la alcanzó y la tomo de los brazos.Asustada, estuvo a punto de soltar un grito, cuando vio la cara de aquel sujeto que la estaba sosteniendo.Era Peter, que recién llegaba, cuando la vio partir.Sonrió nerviosa, y después, ya con confianza, respiró hondo.Pedro sacó un chocolatín de su bolsillo y se lo dio


-perdoname el retraso.Espero que no te hayas enojado.-le dijo dándole el chocolate que le había comprado-es para vos.-


Paula estaba un poco molesta, pero al verlo tan lindo y escuchando la voz con la que pidió perdón, no dudó en perdonarlo.Además no quería estar molesta en su primera salida juntos.Agarró el chocolate que Pedro le compró y le dio un besito para agradecerle


-te juro que casi me mataste de un infarto.¡Menos mal que eras vos!-le dijo riéndose 


-perdón.Estaba viniendo para acá y me tropecé con una baldosa rota.Me ensucié toda la ropa y tuve que volver a casa a cambiarme y bañarme de nuevo-le explicó Pedro


-no hay problema-


-¿Todavía sigue en pie la cita?-le preguntó tierno, sonriendo 


-obvio.Llegaste por lo menos.-le respondió 


Los dos rieron.Comenzaron a caminar juntos por la calle, despacio, tranquilos.Iban hablando y riendo.Pensaban en a dónde podían ir.Pedro había pensado varias opciones, pero no se atrevía a proponerlas.Quería esperar a que Paula le dijera a dónde quería ir.


-¿Querés ir a algún lugar en especial?-preguntó Pedro


-no se. ¿A vos a donde te gustaría ir?-le preguntó Paula


-Podemos ver una película en el cine, ir a bailar, a comer...-lo que vos quieras


-¿Vemos una peli?-


-si, veamos una peli.¿Me acompañas a casa a buscar el auto?-preguntó Pedro


-vamos, te acompaño.-dijo Paula-¿vivís lejos?-


-un poco.Me vine en taxi.-le dijo Pedro.-vivo a unas veinte, veinticinco cuadras.-le dijo-¿paro un taxi y vamos?-


-caminemos.Esta lindo.-le dijo Paula


Se fueron tranquilos hasta el departamento de Peter, caminando.Él la miraba y después miraba hacia adelante, lo mismo hacía ella, pero ninguno de los dos se daba cuenta.Finalmente llegaron al departamento.Pedro abrió la puerta y fue a buscar las llaves del auto.Paula esperaba afuera, en el pasillo.Sentía vergüenza de entrar.Pedro se asomó por la puerta y ella, al verlo, sonrió.


-¡Ey! ¿Qué haces ahí? Podes pasar.No te va a comer la casa-le dijo Pedro


-ah, bueno.-dijo Paula, entrando al departamento algo tímida.


Pedro encontró sus llaves y buscó a Paula, que estaba mirando fotos que habían en un mueble


-ya encontré las llaves ¿Vamos?-dijo Pedro acercándose a ella


-emm...Si, si.Vamos-le dijo Paula temblando


-¿Qué pasa, tenes frío?-preguntó Pedro


-no, un poquito nada más.-respondió Paula


-¿Querés que te lleve a tu casa a buscar un abrigo?-le preguntó poniéndole su campera sobre los hombros


-no, gracias.¿No nos podemos quedar acá?-


-si, obvio.Prendo la estufa y miramos un dvd ¿Te parece?-dijo Pedro


-¿No te molesta?-preguntó Paula


-no. ¿Cómo me va a molestar?-dijo Pedro, yendo a buscar una campera.


-bueno.-Paula se sentó en el sillón mientras esperaba a Peter


Pedro volvió al living con un buzo en la mano y se lo dio a Paula-toma.Ponete esto si tenes frío-


-gracias.Sos un amor-dijo Paula, después se puso el buzo.


-tardaste en darte cuenta..Desde marzo que te estoy tratando de hablar..-dijo Pedro con ironía


-¿En serio? Hablábamos bastante en Ideas desde que empezó el año.-le dijo Paula


-si.Pero no eramos amigos ni nada.Un poco mas y te juro que me daba por vencido.Desde aquel día de marzo que empezaste a bailar que estoy tratando de que me des bola y ahora, casi a mitad de año lo logro..-le dijo Pedro


-te juro que no me dí cuenta.Hasta hace unos días yo no te veía como nada más que un productor cualquiera.Pero me caíste muy bien.Me gusta que seamos así como amigos.-le dijo ella, sonriendo


-que bueno.A mi tambien me gusta.-le dijo él


-¿De verdad te tuve esperando desde principio de año? Para mi eras un productor mas..Perdoname.-le dijo Paula


-valió la pena esperar.Hice de todo..Regalitos, cartitas...Todo.No supiste nunca que era yo, pero no importa.-le dijo Pedro


-¿Osea que el de las cartitas, las flores, los bombones y chocolates, peluches y todas esas cosas hermosas eras vos?-se sorprendió y sonrió Paula


-si.-se intimidó Pedro


Paula le dio un gran abrazo y un dulce beso en el cachete a Pedro.Él sintió algo lindo en ese momento, y le gustó.Estaba muy contento de tenerla a su lado en ese momento


-gracias.Eran muy lindas todas las cosas.Todavía tengo las cartitas y los cartelitos guardados en un cajón..-le dijo Paula.-esperaba descubrir quién era algún día, y ahora que me lo decís, ¡me puse muy contenta! Son muy lindas las cosas que escribiste en todas las cartitas.-


-que bueno que te hayan gustado.-sonrió Pedro


Paula le dio otro besito más en el cachete.Se miraron a los ojos y se sonrieron.Hubo un silencio algo incomodo.Sus profundas miradas expresaban algo único y muy hermoso.La mirada de Pedro expresaba amor, un enamoramiento que sentía desde hacía ya bastante tiempo.Los ojos de Paula, brillosos como estrellas, expresaban un sentimiento hermoso y puro que poco a poco iba creciendo hacia él.No sabían como cortar ese silencio incomodo.No podían dejar de mirarse...

No hay comentarios:

Publicar un comentario